TITULARES



STMO. CRISTO DE TORRIJOS

La Historia de esta veneración se inicia en el año 1600, concretamente el 29 de septiembre, día en que se produce el hallazgo providencial del Simulacro de Cristo atado a la columna en un pozo de la Hacienda de Torrijos, una figura de tamaño natural de mármol sin pulimentar policromado de estilo gótico.

Según cuenta la tradición, una gallina picoteando en la muralla de la Hacienda vino a refugiarse en un hueco que había y buscándola descubrieron la existencia de la imagen. Fue un acontecimiento de especial relevancia para el centenar de vecinos de Valencina y para los pueblos comarcados, organizándose desde entonces romerías y peregrinaciones que convirtieron la Capilla de Torrijos donde fue entronizado en uno de los centros de mayor devoción del Aljarafe, sobre todo durante el mes de octubre, convirtiéndose la capilla en centro de atracción para miles de peregrinos llegados de nuestra provincia y de otros lugares. El retablo de columnas que acoge la imagen data del siglo XVII. 

El siglo XIX supone el apogeo de los llamados Carros de Torrijos, organizados principalmente en la capital, y sobre todo en Triana, también llegaban desde los pueblos vecinos del Aljarafe y de la Vega del Guadalquivir. Era un continuo fluir de romeros durante los domingos de octubre, donde después de visitar al Santo Cristo ofreciéndole sus oraciones y promesas, se aglutinaban por la finca para pasar un día de fiesta, regresando al atardecer.

La importancia que en términos religiosos, sociales y culturales tiene la imagen del Cristo de Torrijos en la comarca del Aljarafe es incalculable. Sin embargo, podemos ofrecer algunos datos que ayuden tímidamente a acercarnos a esta afirmación:


Bulas papales e indulgencias


En los años 1609 y 1630 se cita a la Capilla de Torrijos en las actas de las visitas pastorales del Obispo a Valencina, poniendo especial relieve en el cuidado y esmero que presentaba.

Aunque se tiene constancia de la existencia de otras, se conservan actualmente en la Capilla de la Hacienda de Torrijos varias concesiones de Indulgencias a los visitantes de la misma, dadas respectivamente por S.S. el Papa Pío VI en 1795 y por los Excmos. Sres. Arzobispos de Sevilla, Farsaria, Selencia, Granada, Ilmos. Obispos de Canarias, Cádiz, Guadix, Botra y Emmo. Cardenal y Patriarca de las Indias en diferentes años del Siglo XVIII, lo que nos permite advertir no sólo el reconocimiento por parte de las Autoridades Eclesiásticas de la relevancia de esta devoción, sino también la expansión que esta alcanzaba ya apenas transcurridos doscientos años desde el hallazgo de la venerada Imagen.

En el año 2000, con motivo de la conmemoración del IV Centenario del Hallazgo de la imagen del Cristo de Torrijos, Su Santidad el Papa Juan Pablo II, a través de la Penitenciaria Apostólica de Roma, concede Indulgencia Plenaria a todos los que participen en la Capilla de Torrijos en los ritos sagrados o al menos recen piadosamente el Padre Nuestro y la Profesión de Fe.


Vinculación con la familia real


La capilla de la Hacienda ha recibido varias visitas de miembros de la Casa Real española que han orado ante el milagroso Cristo atado a la columna, así como de miembros de Casas Reales de otras naciones.

Queda constancia escrita, palpable además en el azulejo conmemorativo realizado por la famosa Fábrica de cerámica Mensaque de Sevilla, instalado en el interior de la Capilla, de la visita que realizara el 28 de Febrero de 1908 S.A.R. D. Alfonso de Borbón y Battenberg, Príncipe de Asturias, primogénito de S.S.M.M. los Reyes D. Alfonso XIII y Dña. Victoria Eugenia de Battenberg, que había nacido en Madrid el 10 de Mayo de 1907 y contaba, por tanto, con tan sólo nueve meses de edad en la fecha de la visita a la Sagrada Imagen.

El 3 de Febrero de 1877, visita la capilla de Torrijos la Infanta Paz, hija de la Reina Isabel II y hermana de Alfonso XII, que contaba con quince años y vivía con su madre y hermanas menores en el Alcazar de Sevilla, segun consta en su diario autógrafo existente en la Biblioteca Real del Palacio Real de Madrid. 

Así mismo, están muy recientes aún las visitas con las que nos han honrado S.S.M.M. los Reyes Balduino (q.e.p.d.) y Fabiola de Bélgica, que se alojaron en la Hacienda de Torrijos en algunas de sus venidas a Sevilla, y que oraron en varias ocasiones ante la Sagrada Imagen, e incluso asistieron, junto con los fieles de esta localidad, a los oficios Religiosos de Viernes Santo celebrados en dicho lugar. No obstante, si ha habido un miembro de la Familia Real española con una devoción acendrada hacia Nuestros Titulares y una estrecha vinculación con esta Hermandad ha sido S.A.R. la Infanta Dña. Isabel Alfonsa de Borbón, que residió durante años en su chalet de esta localidad, manteniendo constante y directo contacto con sus habitantes y volcándose con sus más celosas tradiciones, siendo conocida su veneración por el Stmo. Cristo de Torrijos y su actitud de colaboración para con esta Hermandad, que siempre la consideró, aunque no se conserve documento alguno que la refleje oficialmente, su Hermana de Honor. 

En la actualidad, S.M. D. Juan Carlos I, Rey emérito de España, es Hermano Mayor Honorario de la Hermandad del Santísimo Cristo de Torrijos y Nuestra Señora de la Estrella, que rinde culto a esta imagen.


Referencias literarias y artísticas


Las piezas literarias dedicadas al Cristo de Torrijos son muy numerosas, no sólo por lo extenso de su devoción, sino también acrecentadas por la fama de su Romería. Baste citar plumas de calidad contrastada como la de Gustavo Adolfo Bécquer, sin olvidar, las descripciones de los viajeros románticos europeos, entre las que destaca las del Barón francés Charles de Davillier.

En el siglo pasado tenemos piezas literarias nacidas de las plumas insignes de José Alonso Morgado, José Muñoz San Román, Carlos Ros o Antonio Burgos Belinchón. No hay que olvidar tampoco las poesías y descripciones del insigne Fray Ambrosio de Valencina.

También contamos con múltiples realizaciones artísticas, destacando los abundantes grabados con la imagen del Stmo. Cristo. A ellos se les unen creaciones pictóricas entre las que destacan Gonzalo Bilbao y Martínez León. Todo ello se completa con numerosas fotografías de diversas épocas y técnicas, carteles y creaciones pictóricas que, si bien ofrecen menor interés desde el punto de vista artístico, son de vital importancia para conocer el arraigo de la devoción a esta Sagrada Imagen: los Exvotos.

Una de las joyas que engrosan el patrimonio devocional del Stmo. Cristo de Torrijos es la ingente cantidad de exvotos ofrecidos como agradecimiento por la curación de enfermedades, salvación en situaciones extremas y cumplimiento de promesas.

Estos exvotos, que ocupan prácticamente la totalidad de las paredes de la Capilla, son bien pinturas que recrean el hecho en cuestión, con su solución milagrosa, donde se recogen nombres, localidades y fechas que abarcan desde el siglo XVIII hasta la actualidad, bien representaciones en plata de las partes del cuerpo que han sido sanadas, y otros de muy diversa índole, como grilletes, esposas de reos, muletas, espinas dorsales de tiburones, etc..., apartes de lámparas votivas en plata de los siglos XVII al XIX.

En cuanto a la Romería que se celebra en honor del Stmo. Cristo de Torrijos, ella sola basta para comprender la importancia de la veneración que recibe esta Imagen.

Nacida en el año que sucedieron al hallazgo del simulacro, acudían todos los domingos del mes de octubre carros, carretas, caballistas y peregrinos a pie de todos los pueblos de la comarca del Aljarafe y de la capital hispalense, sobre todo del barrio de Triana, considerándose incluso a “los carros de Torrijos”, como entonces se conocía, como una celebración más de las que componían el calendario festivo de Sevilla.

En el año 1922, la Romería de Torrijos cambia su fisonomía, ya que se incorpora a la comitiva romera la imagen de la Patrona de Valencina, la Santísima Virgen de la Estrella. La Romería de Torrijos es un referente en toda la provincia, declarada en el año 1998 como fiesta de Interés Turístico Nacional de Andalucía y catalogada como la cuarta Romería andaluza por número de participantes.

En la actualidad es una de las pocas romerías con un marcado carácter cristológico, es decir dedicada a la Imagen de Jesucristo.



                              STMA. VIRGEN DE LA ESTRELLA CORONADA

La imagen actual de la Virgen de la Estrella es de las llamadas de candelero, realizadas para ser vestidas, es de bulto redondo tallado en madera. Su tamaño es de 1,50 mts., el cráneo fue tallado para peluca. Presenta mascarilla realizada para inserción de ojos de cristal. El resto del cuerpo hasta las caderas es de anatomía simplificada. Las manos talladas se ensamblan mediante espiga en unos brazos articulados. Las manos son obra de Sebastián Santos Rojas (1965); tronco y cabeza están configurados por ensamblaje longitudinal de al menos cuatro costeros. 

El resto del cuerpo hasta la base es un pollero o devanadera configurado por listones; es una imagen para vestir y por lo tanto, para la colocación del manto es necesaria una tuerca que está incrustada en la cabeza de la imagen. En su brazo izquierdo sostiene a una preciosa imagen del Niño Jesús de 50 cms.

Su hechura se data a finales del siglo XVIII y atribuida con argumentos fiables al imaginero y retablista Blas Molner (Valencia 1737 – Sevilla 1812). Por aquellos años firmó bastantes obras en nuestra provincia, estudió en la Academia Valenciana de San Carlos y amplió sus estudios en la Real Academia de San Fernando de Madrid, donde fue discípulo de Cristóbal Ramos. 

De dicha atribución no hay documentos, tan solo se lleva aceptando esta posibilidad desde hace años dada la similitud de formas y parangones entre sus obras y la Virgen de la Estrella, como el hoyuelo que presenta en la barbilla al igual que Nuestra Señora de las Penas de Ceuta o las mejillas prominentes de la Virgen de las Angustias de Lucena, o la Virgen del Mayor Dolor en su Soledad de la Hermandad de la Carreteria que restauró y en la que podemos observar estos dos rasgos característicos de su obra.

La talla de la Virgen esta tocada con corona y rodea su silueta una ráfaga, normalmente del mismo metal que la corona, en su mano derecha porta atributo de su advocación y presenta media luna a sus plantas, tal y como es habitual representar a María en nuestra tierra andaluza, imagen esta inspirada en la Mujer del Apocalipsis. La imagen del Niño Jesús es de talla completa analizado anatómicamente y totalmente policromado, presenta ensambles longitudinales en brazos y piernas, así como la mascarilla, realizada para alojar los ojos de cristal. Alterna en sus sienes potencias de plata y corona real y en su mano izquierda presenta la bola del mundo.

Visualmente no se observan trazas de transformaciones profundas en las tallas. Aunque no se descarta algunas modificaciones antiguas. La tipología actual del rostro de la Virgen parece dieciochesco, pero existen algunos rasgos en el rostro que parecen algo anacrónicos. No se descarta, por documentos conservados, un origen anterior y una transformación en el siglo XVIII. La policromía de ambas efigies es de técnica oleosa, resuelta al pulimento brillante con el procedimiento del corete o vejiga.

Las dos imágenes fueron restauradas en el año 1965 por el insigne restaurador sevillano D. Sebastián Santos Rojas, cuya principal intervención consistió en la sustitución de las manos de la imagen y del candelero. En el año 1991 el Taller Isbilia, bajo la dirección de D. Fernando Soto, le realizó una limpieza integral de toda la policromía que presentaba mucha suciedad acumulada de polvo, además de reforzar todas las articulaciones de la imagen y sustituir algunos elementos punzantes. Esta intervención fue realizada en las dependencias de nuestra Parroquia.

A finales del año 2001, el prestigioso profesor de Bellas Artes y restaurador D. Juan M. Miñarro interviene en su taller durante unos tres meses las imágenes de la Virgen de la Estrella y del Niño Jesús, realizándole un nuevo candelero, fijación de la estructura interna, sustitución de las articulaciones, eliminación de restos metálicos del interior y restauración y limpieza general de toda la policromía de las dos tallas.

A lo largo de tantos años, y salvo durante las restauraciones reseñadas más arriba, la imagen de la Virgen de la Estrella siempre ha permanecido en nuestra Parroquia, salvo en los dolorosos años treinta del pasado siglo, que temiéndose los desmanes producidos en otros lugares de nuestra geografía sevillana, se trasladó a la Virgen al domicilio particular de D. Emilio Benítez, donde permaneció oculta desde el 19 de Marzo de 1936 al 5 de Enero de 1937 en un hueco de escalera de dicha vivienda que fue tabicado. La Virgen de la Estrella se sacó de la Parroquia a plena luz del día, simulando que se llevaban cajas de flores artificiales en unas improvisadas parihuelas portadas por D. José Gómez Sánchez y D. Antonio Pabón Delgado, quienes llegando a poner en riesgo sus propias vidas pasaron desapercibidos providencialmente.


Devoción

La devoción a la Santísima Virgen María con el titulo de Estrella está muy arraigada y extendida en toda la Iglesia Católica. Tanto es así que incluyó la invocación de “Stella Matutina” (Estrella de la Mañana) en las letanías lauteranas en honor y gloria de María y figura en la 35 alabanza a la Virgen de esta letanía. Igualmente el himno latino de su oficio de las horas: Ave, maris Stella, Dei mater alma... (Salve del mar Estrella, de Dios Madre Sagrada....) prueba también la estima de esta devoción mariana. La alegoría de la estrella es común que aparezca en distintas imágenes de Nuestra Señora. 

La titularidad de nuestra Parroquia como “de la Estrella” es anterior a la imagen que hoy conocemos; en el siglo XVII se nombró a la Virgen de la Estrella como titular de la Parroquia, como ocurría en todas las poblaciones cercanas en los que se nombraba una imagen de María como titular de las parroquias. En los libros parroquiales aparece ya como Parroquia de Santa María de la Estrella a principios del siglo XVIII, sobre el año 1700. Anteriormente a esta fecha en las partidas de bautismo, matrimonio y otros se escribía “En la Parroquia de este lugar...”, no apareciendo el nombre del titular.

El retablo anterior al actual, estaba presidido por una pintura de la Virgen de la Estrella, que no se conserva, y en una hornacina en el Sagrario había una imagen de reducido tamaño con esta advocación.

El lienzo-pintura del antiguo sinpecado del rosario de la Aurora, existente en la actualidad en la sacristía, representa a la Virgen con cetro y una estrella en su mano derecha. También, aunque son mas modernos, el altar mayor presenta los atributos de una María rodeados de estrellas en su azulejo frontal, y mas recientes aún son el símbolo de la estrella que figura en la mesa de altar y las vidrieras de la Virgen de la Estrella situada en la parte derecha del presbiterio. 

Aunque todo lo expuesto en este apartado, nos da a conocer la antigüedad de la dedicación de nuestro templo parroquial a la advocación de Virgen de la Estrella, tenemos constancia de que en el Arzobispado de Sevilla se le conoce como titular desde mediados del siglo XVII, aunque en los últimos tiempos se han descubierto algunos documentos donde aparece como titular en fechas anteriores.

Desde siempre se reconoce a la Santísima Virgen de la Estrella como Patrona de este pueblo, que comparte con San Roque. 

En realidad nadie lo ha cuestionado y todos los hijos de Valencina se sienten honrados con la satisfacción de tener a tan gran valedora ante el Señor y a Ella acuden en sus necesidades para que interceda ante Él. 

El investigador y cronista oficial de la villa de Valencina de la Concepción, D. Evaristo Ortega Santos, argumenta con razón que la advocación de la Estrella en este patronazgo está relacionada con el Marquesado de Valencina, pues en su escudo heráldico figura una estrella, al igual que en el escudo oficial de nuestro municipio; este Marquesado era propietario de todo el pueblo y sus alrededores, por lo que no de extrañar su influencia para con este patronazgo. Lo cierto es que los pueblos que estuvieron bajo la jurisdicción de este Marquesado tienen como Patrona a la Santísima Virgen en su advocación de Estrella. Hoy solo queda el recuerdo histórico de todo esto, porque la gran Protagonista, Madre y Patrona es María con esta advocación, no quedando en la actualidad ninguna relación con este Marquesado. 

La Virgen de la Estrella preside el camarín central del Altar Mayor de nuestra Parroquia, sobre peana de madera tallada y dorada, estando flanqueada por dos hornacinas, una con la talla de San Sebastián Mártir y la otra con la de San Roque, Patrón de Nuestra Villa; el cuerpo superior del retablo lo preside la imagen del Señor Resucitado, rematado todo por la Paloma Blanca, alegoría del Espíritu Santo. 

En el año 1948, el alcalde de la Villa D. José Gómez le hace entrega a la Santísima Virgen de la Estrella de su bastón de mando, considerándose desde entonces como Alcaldesa de la Villa; aunque no ha sido hasta el año 2002 cuando por acuerdo plenario de la Corporación Municipal, en virtud de lo dispuesto por la Ordenanza de Honores y Distinciones del Excmo. Ayuntamiento de Valencina de la Concepción, se concede a la Virgen de la Estrella, la distinción de Alcaldesa Honoraria, siendo Alcalde-Presidente de la villa D. Francisco J. Navarro Gómez.


Devoción en Valencina de la Concepción

Con solo dar un paseo por las calles de nuestro pueblo podemos encontrar detalles que hacen perceptibles el fruto de toda esta historia de devoción y fervores hacía la Santísima Virgen de la Estrella. En cada rincón de esta localidad se encuentra una muestra palpable de la misma, puesta de manifiesto en los diversos motivos cerámicos que jalonan las viviendas del casco histórico y en la rotulación con su nombre de la plaza principal del pueblo, existiendo en la fachada del Ayuntamiento un antiguo azulejo que así lo indica y que ha sobrevivido al paso del tiempo, indicar en este punto que incluso durante los años de la Republica se mantuvo en el callejero de nuestro pueblo.

En un recorrido por el casco histórico podemos ver variados, singulares y exquisitos retablos de cerámica sevillana dedicados a Nuestra Señora de la Estrella, que, como relicarios públicos, presiden los alzados, entradas y patios de muchas viviendas.

Como letanías decorativas de la Virgen, son muestra evidente y palmaria del agradecimiento y el amor del pueblo de Valencina de la Concepción hacia su Madre y Patrona y motivo de veneración a la Santísima Virgen que, bajo esta advocación de Estrella, preside la vida familiar de cada casa como testimonio de indudable devoción, en una tierra de tan ondas raíces marianas. 

También y como homenaje a la Virgen de la Estrella, una de las nuevas urbanizaciones construida en la década de los años setenta en nuestra localidad lleva su nombre. En muchos establecimientos y entidades un cuadro o fotografía de la Virgen tiene un lugar privilegiado, decir que en casi todos los hogares de nuestra localidad una fotografía de la Virgen tiene un lugar de honor. También la Peña Cultural Sevillista de la localidad lleva su nombre, al igual que una residencia para ancianos. 

Muchas mujeres y niñas llevan el nombre de Estrella, en honor a nuestra Patrona podemos asegurar sin temor a equivocarnos que la Virgen de la Estrella esta arraigada en los corazones de todos los hijos de Valencina de la Concepción, tanto de los que vivimos actualmente en el pueblo como los que se fueron a otros lugares y los que circunstancialmente conviven con nosotros, y es su nombre el que se invoca en todos los momentos, juntamente con el de su Hijo el Santísimo Cristo de Torrijos, imagen de una gran devoción extendida mas allá de los confines de nuestro pueblo y referente espiritual de todos nosotros. 

Nuestro pueblo ha dado a la congregación capuchina grandes hijos, tales como Fray Ambrosio, Fray Luis y Fray Diego, todos ellos grandes marianos y devotos de la Virgen de la Estrella. Fray Luis de Valencina está enterrado en nuestra Parroquia, por que era su deseo estar enterrado a los pies de la Virgen de la Estrella. El insigne Fray Diego, miembro de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y de la Real Academia de la Lengua entre otras, a su muerte regaló todas sus condecoraciones a la Virgen de la Estrella, que las porta en ocasiones.

En el año 2004, el Papa Juan Pablo II, concede a N. H. D. Antonio de Paz González, la medalla Pro Ecclesia et Pontífice, que le fue impuesta por nuestro Cardenal Arzobispo, Fray Carlos Amigo Vallejo, que acude a nuestro pueblo a oficiar la Santa Misa de Acción de Gracias por tan alta distinción; y en ese mismo instante y públicamente se la cede a la Santísima Virgen de la Estrella, haciendo patente su devoción hacía la Madre de Dios en su advocación de Estrella.

A lo largo de los años, diversas figuras del toreo, como Gitanillo de Triana, Curro Montes, Pepin Liria, Fernando Cepeda, etc., han mostrado su devoción a la Virgen de la Estrella, regalándole sus trajes de toreo para de ellos poder confeccionar sayas que forman parte del ajuar de la Santísima Virgen y que luce a lo largo del año.

La devoción a la Santísima Virgen de la Estrella también es fuente de inspiración y está presente en composiciones musicales, autores de la talla de Francisco De Juan, Francisco José Pavón, Antonio Beltrán, Felipe Díaz, Manuel Angulo, Rvdo. D. Antonio Pérez Delgado, Rvdo D. José Quevedo, etc. han plasmado en sus letras la devoción hacía María Santísima de la Estrella. También autores y escritores de reconocido prestigio han plasmado con su pluma la devoción a la Santísima Virgen, como Gustavo A. Bécquer, Muñoz San Román, José Alonso Morgado, Santiago Montoto, Carlos Ros, Antonio Burgos, Alfonso Grosso, José L. Garrido Bustamante, Camilo Olivares, José Sánchez Dubé, etc.


Coronación 

El 19 de Junio de 2010, tras varios años de espera y otros cuantos de intensa preparación, es coronada canónicamente por el Sr. Arzobispo de Sevilla, Monseñor Juan José Asenjo Peregrina, en el Patio de la Hacienda de Torrijos, un lugar idílico, en una tarde esplendida y llena de alegría para el pueblo de Valencina de la Concepción.

La Stma. Virgen (sin corona) fue portada por sus hijos en andas hasta la hacienda a eso de las 12.00h., acompañada por todo el pueblo y con una decena de tamborileros abriéndole paso.

Más tarde, sobre las 20.00h. dio comienzo el Pontifical de Coronación, y a su término, la Virgen, ya en su carreta, se despidió de la hacienda entre aplausos, y con gran alegría llegó a la plaza donde sus hijos deseaban portarla más que nunca pues ya estaba coronada.

El 26 de Junio, tuvo lugar la salida extraordinaria de la Stma. Virgen de la Estrella Coronada por las calles de su pueblo en su paso procesional pero, a diferencia del Domingo de Resurrección, en lugar de llevar una corona de flores en las manos, llevaba a su hijo como lo lleva para la Romería.




SANTA ÁNGELA DE LA CRUZ

En 2010 se incluye como titular de la Hermandad a Santa Ángela de la Cruz. El 6 de Noviembre de ese mismo año tiene lugar la recepción de la Imagen de Santa Ángela, una talla completa de madera de cedro policromada de tamaño academico realizada por el imaginero sevillano José Antonio Navarro Arteaga.

La imagen se deja expuesta en la Casa-Hermandad para que los hermanos y vecinos de Valencina puedan verla. Más tarde es bendecida y llevada en andas hasta la Parroquia donde tiene lugar la Sabatina a la Virgen de la Estrella y la Acción de Gracias por la llegada de la imagen.

La imagen, que es propiedad de la Hermandad, se encuentra en la Parroquia, en una hornacina situada en el arco de la Capilla del Sagrario.